Historia

A principios del siglo XX, Gabriel Mercadal Capella, abuelo del propietario actual, abrió una carnicería en el pueblo de Es Mercadal, donde empezó a elaborar los embutidos típicos de la isla de Menorca. Así, empezó a elaborar sobrasada, carnixua, longaniza, cuixot y botifarró y los puso a la venta en su carnicería. Su hijo, Estanislao Mercadal Triay, aprendió el oficio de su padre y continuó con la tradición elaborando embutidos, no solo para su carnicería, sino que también los vendía a otros establecimientos. Actualmente, su nieto, Gabriel Mercadal Pons, siguiendo con la tradición, elabora los mismos productos con las recetas originales, combinando los antiguos conocimientos con las tecnologías actuales. En 2006 se ampliaron las instalaciones con el afán de mejorar la calidad de los productos y adaptarse a las nuevas regulaciones sanitarias.

En Can Lao hemos heredado de nuestros antepasados el más absoluto respeto por la tradición artesanal y el afán de superación. Por este motivo, cada día intentamos mejorar nuestros productos, lo hacemos tal y como nos enseñaron, haciendo las cosas bien hechas y utilizando ingredientes de máxima calidad.